Aunque la percepción de los trabajadores se vio castigada el año pasado por el desempleo y la crisis, el salario logró colocarse ligeramente por arriba de la inflación.
En 2009, el salario promedio de los trabajadores en el IMSS fue de 229.62 pesos diarios, lo que significó un incremento de 4.64% anual nominal, apenas 0.6 puntos por arriba de la inflación anual de 3.57%.
Aunque representó el menor aumento desde 2005, según cifras de la Secretaría del Trabajo.
Otros datos indicaron que el incremento salarial promedio de las negociaciones contractuales fue de 4.46%, el más bajo desde 2007 y quedó 0.88 puntos por arriba de la inflación.
Para Alfonso Bouzas, catedrático de la UNAM, lo que presentan las estadísticas no es real, pues un aumento de precios de esa magnitud no es creíble para las familias, mientras que se ofertan más puestos con menores percepciones.
"En el País no hay salario remunerador, mientras que las prestaciones han dejado de existir", dijo.
Comentó que es cierto que debemos abrirnos a la flexibilidad laboral, pero no impuesta como lo pretenden hacer en la reforma laboral, sino negociada.
"Las condiciones laborales deben ser negociadas por los patrones y los trabajadores, no imponerse. Aquí quieren una flexibilidad voraz que sólo beneficie a las empresas para ahorrarle costos", argumentó.
Para este año se estima que los salarios presentarán una tendencia de baja, y se colocarán por debajo del 5% nominal, lo que debilitará aún más el ingreso familiar, según especialistas y firmas de recursos humanos.
La última encuesta del Banco de México destaca que 69% de los especialistas cree que durante el primer semestre de 2010 el incremento salarial real será menor que lo registrado en la segunda parte de 2009.
El mismo sondeo, pero de diciembre, reveló que en enero y febrero se espera que los incrementos contractuales sean de 4.72% y de 4.77% anual nominal, respectivamente.
La firma Aon estimó a que el incremento salarial para 2010 sería de entre 4.3 y 4.8%, mientras que Adecco indicó que se ubicaría entre 4 y 5%.
Deloitte resaltó que sólo 26% de las empresas con mayor peso económico no otorgarán incrementos salariales.
Otras cifras revelaron que los sectores con mayor incremento nominal en el salario medio fueron las industrias extractivas con 14.5%, seguido de servicios sociales con 5.58%.
Fuente: Reforma, lunes 8 de febrero